Recientemente se hizo un importante descubrimiento para la historia musical de Puerto Rico. Se encontraron cerca de 100 cilindros de celuloide, que contienen música grabada entre 1909-1913. En esta colección se encuentran las primeras grabaciones de música puertorriqueña. Esto se dio gracias a las constantes investigaciones que se llevan a cabo en el Archivo General de Puerto Rico, adscrito al Instituto de Cultura Puertorriqueña. 

Los cilindros centenarios que conservamos y custodiamos en el Archivo General se grabaron en cera, en 1909. En 1912 se transfirieron a Blue Amberol, lo que facilitó su duración. Once (11) piezas de la Serie Puertorriqueña se digitalizaron.  La Serie Puertorriqueña contiene 24 obras grabadas de las que hemos localizado 11. Incluye “La Borinqueña” de Félix Astol, cantada e instrumental, danzas de Morel Campos, canciones a dos voces, seis chorreao y coplas, entre otras. La Serie Puertorriqueña incluye ejemplos de los géneros musicales que se utilizaban en las primeras décadas del siglo XX.

La Unidad de Música, del Programa de Artes Escénico Musicales, junto con un investigador, hallaron en el Archivo de Música los cilindros de celuloide. Estos son considerados piezas raras y muy valiosas para documentar la historia de las grabaciones musicales y de sonidos, sobre todo de Puerto Rico. El uso de la cera se descontinuó una vez que la empresa Edison desarrolló un polímero más resistente, el celuloide. Este material se utilizó para desarrollar la línea de los Amberoles. La colección del Archivo General es, en su mayoría, Amberoles Azules (Blue Amberol) y que fue un gran avance para la época por ser más resistentes y duraderos. Para poder escucharlos los Amberoles se necesita un fonógrafo especial conocido como la Amberola, que son de 4 minutos de duración.  

Con la llegada del disco de pasta, los cilindros y este modelo de fonógrafo fueron descontinuados. Edison Records fue la última en abandonar ese medio, en 1929.

 

Todos los ejemplos sonoros incluidos pertenecen a la Serie Puertorriqueña. Fotos cortesía del AGPR.

 

El seis chorreao es un típico ejemplo de la música folkórica puertorriqueña.

 El seis bombeao se canta para improvisar las bombas: consiste de coplas de 4 versos en una fiesta jíbara. En este ejemplar canta Jorge H. Santoni, Gracia López contesta las coplas, y una agrupación de música campesina acompaña y hace coro.

Sueño de Amor es una danza del compositor puertorriqueño Juan Morel Campos. Interpretada por la soprano Gracia López, nacida en Naranjito, Puerto Rico.

Interpreta el tenor y músico Jorge H. Santoni. Las coplas, estrofas de 4 versos, vienen de la tradición hispana, que llegó a América con los colonizadores españoles. Se canta acompañada con instrumentos de cuerdas sea un tiple o un cuatro de 4 cuerdas, muy usado para la época.

Cruel pasión es una canción de la autoría de Manuel M. Ponce. Interpreta la soprano puertorriqueña Gracia López.

Carmela es una composición de Juan Morel Campos. Interpreta el tenor Pedro B. Vinart. Segunda parte de la Serie Puertorriqueña.

Versión instrumental de la danza puertorriqueña La Borinqueña de Félix Astol. Segunda parte de la Serie Puertorriqueña. Interpreta la Banda Borinqueña.

 

Para más información sobre el tema, les invitamos a consultar el artículo de Ramón Vázquez y Josilda Acosta, “Las primeras grabaciones puertorriqueñas: 1909-1913” en la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, Tercera Serie, Número 11, páginas 177 - 187.

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El Archivo de Música, que se creó en 1957 por iniciativa del pianista y compositor Amaury Veray Torregrosa, primer director del Programa de Música del ICP, cuenta con muchos recursos para investigadores, músicos y estudiantes. Además de contar con cerca de 30,000 partituras, hay publicaciones y grabaciones en diversos medios. Cerca de 2,600 partituras son Danzas puertorriqueñas. Hasta el momento, una de las colecciones más completa de música puertorriqueña.